domingo, 24 de julio de 2011

Día 11. De vodeviles y astracanadas

Domingo de un fin de semana en el que parece que las temperaturas han dado un respiro, aunque tras el descanso, resurgen, poco a poco, pero con fuerza, como es propio de la fecha en la que nos encontramos. Porque es verano, aunque ayer sábado se pudiese caminar por el centro de Sevilla a las 5 de la tarde sin que murieses de una insolación. Y se agradace.
Lo digo por experiencia propia ya que ayer sábado por la tarde, ante cambios laborales o de horario de mi esposo en su trabajo de última hora, nos dimos una vuelta por Sevilla con parada cinematográfica incluida. Debido al poco público que deambula y va al cine un sábado de julio por Sevilla, le dieron la tarde libre y decidimos tomárnosla para hacer cosas que hacíamos cuando viviamos en la capital y teníamos la tarde ociosa. Nos cogimos el Metro a las 4 de la tarde, aunque parecía primavera y no pleno mes de julio, y nos plantamos en el centro de la ciudad, tomada a esas horas por turistas y gente joven, la mayoría, también turista. Primera parada Fnac Sevilla, donde estuvimos curioseando en la zona de cine-discos y luego libros. Segunda parada, Corte Inglés, ya que mi esposo me propuso que si el último trabajo de Fangoria, El paso trascendental del vodevil a la astracanada, la edición especial, estaba de oferta, me lo regalaba. No estaba en el precio que lo habíamos visto por Internet, pero su precio rebajado, en comparación con el original, no estaba nada mal. Así que regalo al canto, según mi esposo, de aniversario de boda. Y para que la tarde fuese completa, se autoregaló el libro Asesinato en el Orian Express, de Agatha Cristie, uno de sus últimos descubrimientos tras la lectura de Diez Negritos.
La tarde la terminamos en una sala de cine viendo en 3D la última entrega de la saga de Harry Potter, Las reliquias de la muerte. Tengo que reconocer que la película está muy bien hecha y me gustó mucho, aunque también debo reconocer que desde la segunda o tercera entrega no había vuelto a ver una peli de este mago tan universalmente famoso, pero enteré de la trama. Lo mejor, la parte técnica, los efectos, el decorado, etc, ya que tiene momentos realmente brillantes. La recomiendo, incluso si no eres un fielmente seguidor de Potter.
Acciones de ayer tarde han tenido repercusión esta mañana de domingo, ya que me la he pasado practicamente visionando Entre bambalinas, un documental de Fangoria sobre el proceso de creación de su recopelatorio de temas de Fangoria, así como las reediciones de los éxitos de Dinarama y Pegamoides. Muy interesante ver cómo se gestó este disco y cómo fue el proceso de creación del mismo, de selección de vestuarios para las fotos de portada y videoclips. Casi tres horas de metraje con momentos muy buenos y que me recordaban en más de una ocasión a las parodias que de este duo musical hacían en Muchachada Nuit.
Y fangoria sigue protagonizando esta tarde de domingo con sus vodeviles y astracanadas, ya que mientras escribo este post suenan de fondo.
No quiero terminar este momento diario sin acordarme de la muerte de Amy Winehouse. Yo lo he bautizado como la crónica de una muerte anunciada, pero sigue siendo una pena, teniendo en cuenta que tenía tan sólo 27 años. Tampoco me quiero olvidar del casi centenar de víctimas mortales en el atentado de Oslo(Noruega) a manos de un desalmado, de esos que se creen que lo saben todo y no saben nada. ¿Qué sabrá él si esas personas merecían morir o no? ¿Quién decide si una persona debe morir o no? Desde luego él no y si yo tuviese esa potestad, desde luego decidiría que perdiera la vida él. Pero no soy quien ni le deseo la muerte a nadie, aunque sea un asesino.

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